¿En qué pensaba Bach cuando compuso sus Seis sonatas para violín y clavicémbalo? ¿Y Chopin mientras escribía en corcheas su Polinesa Heróica? Toda la música tiene un porqué y una significación. Y siempre será distinto el sentido para su compositor que para el auditorio.
Está claro que la música nos dice muchas cosas mientras es escuchada, nos puede dar la pieza clave que nos ayuda a empezar una historia, y lo más importante es que esa pieza clave es infinita y distinta cada vez, para cada persona; de una pieza de Mozart pueden salir infinitas historias diferente.
Mi reto será educar musicalmente a los niños a través de la música y no de los libros de texto y que, desde ella se acerquen a la literatura, que cuenten y expresen todo lo que se les vino a la cabeza mientras saboreaban las notas elegidas de forma no fortuita por un compositor que podrá ser clásico, barroco o contemporáneo (siempre se subestima la música contemporánea habiendo grandes como Yann Tiersen).
Además de esto, se verá en este taller como poetas han buscado melodías a sus versos y cómo músicos han incorporado versos de poetas a su música dejando entrever la relación directa de la música actual con la poesía tradicional.
¿Qué se quiere conseguir? Acercar a los niños la música como un arte necesario al que apreciar y, a través de este, acercarles a la literatura enseñándoles que todas las disciplinas artísticas están relacionadas íntimamente entre sí (el cine, la arquitectura, la pintura, escultura, literatura, etc.) para que siempre sepan donde buscar el conocimiento que su curiosidad les pedirá a cada momento.
Resultados: Acercamiento a la música llenando el oído y la mente de una cultura musical básica y, a través de ella conseguir un acercamiento literario o incluso artístico (no solo cuentos sino también se puede relacionar este taller con el eco-literario; crear objetos a través de la música, etc.) que se fomentará mediante actividades participativas de los alumnos en clase.